Economía de Sonora, agarrando rebotes

Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Economía de Sonora, agarrando rebotes

Una vez que se entra en una dinámica económica positiva los detalles comienzan  ser mucho muy importantes, pues cualquier desequilibrio puede generar problemas de estructura realmente de efectos devastadores.

En el pasado el crecimiento de Sonora motivó ya situaciones no deseadas, como por ejemplo el desarrollo acelerado de Hermosillo en detrimento de las otras regiones, al grado de que la expectativa de ingresos en la capital hoy en día puede ser hasta 4 veces mayor que de algunas regiones del sur de Sonora.

Esto también ha provocado un fenómeno migratorio desde lugares como Cajeme y Navojoa o la región de la sierra hacia la capital, lo que ha traído consigo efecto no deseados en esos lugares, pues es común encontrarse con pueblos de la serranía que han perdido su vocación productiva, simplemente porque la gente se fue a vivir a la ciudad.

Es por eso que el reto que enfrenta el gobierno de Claudia Pavlovich, una vez que ha dado con elementos para impulsar un desarrollo favorable de los factores de producción es generar oportunidades en todo el estado, de acuerdo con las vocaciones productivas de cada zona.

De la entrevista que me concedió Jorge Vidal Ahumada me llamó mucho la atención el tema de lo que ocurre en 2 extremos de Sonora, que por cierto no son Hermosillo.

Por una parte esta la situación de Cajeme, a donde ya sabemos hace 8 meses se dio el proceso de compra de la Cervecería Modelo de parte de la fabricante de cerveza Corona para el mercado de los Estados Unidos Constellation Brands, que posee una planta gigantesca en Coahuila, que produce 20 millones de hectolitros de esa bebida para apagar la sed de las gargantas de consumidores en Estados Unidos, pero con tanto éxito que ha excedido toda capacidad de producción.

La empresa está desarrollando una planta en Chihuahua, y había decidido construir otra más en Mexicali, para tener capacidad para satisfacer la demanda en los próximos 5 años, en ese proyecto se canalizarían 1,600 millones de dólares y se estimaba que esa idea le representaba una oportunidad de oro a la capital de Baja California.

Sin embargo algo sucedió en el camino, porque el tema de los politizó de más al gobernador panista de esa entidad, Francisco “Kiko”, Vega, al grado de que la apuesta por la nueva planta de Corona se convirtió en un pleito por el agua en pleno valle de Mexicali.

La solución de la firma de California Constellation, parece una vez más la de optar por Sonora, pues en Cajeme se adquirió la mencionada planta por 600 millones de dólares, en ella se invierten ya 150 millones para modernizarla, sin embargo se trata de una planta con una capacidad menor, de 2 millones de hectolitros y la idea era hacerla crecer a 4 millones de hectolitros este año.

Pues bien, la empresa está a un tris de decidirse por ampliar la capacidad en Ciudad Obregón a los 20 millones de una buena vez, a partir de un esfuerzo que se ha hecho entre el distrito de riego del Valle del Yaqui, el gobierno de Sonora y el municipio de Cajeme, que encabeza Faustino Félix, precisamente para darle la bienvenida a una inversión que reinventará la vocación productiva de ese municipio.

Y mire, en Ciudad Obregón hay agua suficiente, hay materia prima (es decir granos) y hay experiencia y vocación para la producción de alimentos procesados, que en este caso se comercializan en una botella, bajo la forma de una fresca y sabrosa cerveza Corona.

Sí este asunto termina por madurar, créame que el gobierno de Claudia Pavlovich dará una fuerte campanada, que resonará en todo México y en todo el mundo, pues resulta de sobra conocido a nivel internacional el caso de éxito de Constellation Brands, que compró una parte de la cervecería Modelo, en el entorno de la compra multimillonaria de esa empresa mexicana, de parte de la firma con sede en Bélgica, AB Inveb y que debió ser separada en dos empresas, luego de que autoridades de competencia de Estados Unidos ordenaran que así tenían que ser las cosas, si es que se quería comercializar la Corona en ese país, pues de repente la empresa que también vende marcas como Budweiser y Stella Artois, era demasiado grande aun para ese mercado, por lo que estaba a un paso de ser un monopolio que amenazaba a su competencia.

Lo curioso es que a Constellation esa operación que le cayó de rebote (es una firma que se especializaba en la producción y comercialización de vinos de Napa), se convirtió en el mayor caso de éxito documentado en los últimos años, al grado de que hoy la sed de los norteamericanos por la cerveza Corona, la tiene en los cuernos de la luna.

El otro caso es San Luis Río Colorado, un lugar que todos sabemos está bastante lejos, y que como tal había sido tocado escasamente en las estrategias de promoción. Pues bien esa frontera tuvo el año pasado un caso de que la empresa Bose,  dedicada a la fabricación de bocinas y equipos de sonido, fue adquirida por un pez más grande, llamado Flextronics. Esto puso a San Luis en el mapa, con tanto éxito que primero la operación ya instalada creció de 2 mil 500 a 4 mil trabajadores.

Pero la historia no para ahí, ahora la japonesa Yasaki, dedicada a fabricar arneses electrónicos, ha decidido irse para allá e instalar una enorme planta, para emplear a 4 mil personas, y poco a poco una economía que había permanecido estancada ha cobrado vida.

Eso se puede hacer gracias al diseño y ejecución de un plan de impulso económico equilibrado, y sobre todo a tener la claridad de que oportunidades surgen en todas partes, aún de los problemas que puedan tener otros.

Correspondencia a demiandu1@me.com

En Twitter @demiandu

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