Alonso Alcantar y la lección para Hermosillo

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Pasión por los Negocios

por Demian Duarte

 

Me apena confesar que la ciudad en la que vivo es una ciudad sin Ley en lo que toca asunto del tránsito por las calles. Hermosillo es literalmente una ciudad que creció sin estar lista para hacerlo y donde los ciudadanos no tienen el más mínimo respeto por las normas de tránsito, pues lo mismo se cruzan luces en rojo, que desarrollan velocidades de 120 kilómetros por hora en los bulevares.

Es más me atrevo a decir que muchos conductores desconocen el reglamento de transito, y no tienen la más mínima idea de la gran responsabilidad que asumen a la hora de ponerse tras el volante y el problema es que hace décadas que en la ciudad no se despliega una campaña de educación vial.

La irresponsabilidad no es exclusiva de los conductores, los peatones, los ciclistas, los motociclistas y prácticamente todos los que formamos parte de esta urbe, llevamos parte, incluidas claro está, las autoridades municipales, comenzando por la corporación de Tránsito Municipal.

El problema es que el caos que se vive en las calles de Hermosillo puede llegar a ser mortal, solo en 2 meses y días que lleva el 2018 hay registro de 13 personas muertas en las calles, 3 ciclistas, 4 peatones, 4 motociclistas y 2 pasajeros de automóviles. No es una estadística agradable, y es reflejo de una ciudad en la que el pan de cada día lo son precisamente los choques, accidente viales y atropellamientos, por no contar los múltiples embotellamientos y percances de toda índole que se llegan a vivir en las horas pico.

Habrá quien diga que son los dolores del crecimiento y tendrá razón, Hermosillo ha crecido más de 20 veces en el tamaño de su población en los últimos 40 años y está por llegar al millón de habitantes permanentes, se trata de una ciudad con altos niveles de crecimiento poblacional, con una tasa arriba del 2.5% al año, lo que la pone encima de cualquier otro centro urbano del país, y esto ha sobrepasado totalmente la infraestructura disponible y al personal ocupado de mantener el orden en cuanto al trafico que vive la capital.

Entre los muy lamentables accidentes que han costado la vida a ciudadanos, este domingo que pasó se sumó a la estadística el de Alonso Alcantar Moreno, quien fuera empleado del Ayuntamiento de Hermosillo, los últimos 25 años, quien fue atropellado en su bicicleta sobre el Camino del Seri, uno de los grandes bulevares de la ciudad.

Alonso fue embestido por un automóvil, ya que según el parte policiaco tuvo la mala suerte de invadir el carril de circulación, y después de caído fue atropellado por un segundo vehículo, un accidente lamentable, que tiene que ver con multifactores, pero en el que el exceso de velocidad a la hora de transitar fue el determinante de la tragedia.

Alonso era un deportista consumado, corredor de maratones, y hombre de familia, buen compañero entre los corredores, quien siempre tenía una palabra amable y un incentivo para ir más adelante, compitió en el Marathon de Phoenix apenas el sábado 24 de febrero y metió su mejor marca con 3 horas 42 minutos, por supuesto no esperaba morir el domingo 4 de marzo y dejar a dos hijos adolescentes y a su familia a la edad de 49 años.

Su muerte se suma a la otra deportista, la joven Alexa Salazar ocurrida en circunstancias similares en 2014 y el problema es que nuestras calles se han convertido precisamente en eso, en una especie de trampas mortales, en donde los hermosillenses nos la vivimos esperando  literalmente el golpe que nos lesione o nos arrebate la vida.

Es por ello que quiero emplear esta tribuna para hacer un llamado a las autoridades de tránsito, a la presidenta municipal Angelina Muñoz Fernández, y a los candidatos a alcalde, Ernesto de Lucas Hopkins, Myrna Rea de López, Celida López Cárdenas, Carlos León García y los que se acumulen por la vía independiente, para que tomen cartas en el asunto, está claro que el crecimiento de la capital no se detendrá y que la fase actual de desarrollo podrá llevar a la ciudad a nuevos niveles de desarrollo, y eso traerá más problemas de tránsito a la ciudad.

Es por eso que el gobierno actual en los meses que le quedan, y los que vengan, deben entrarle al tema y diseñar una política que parta de la aplicación de la Ley de Tránsito, pero en la que además se eduque a los conductores, a los peatones y ciclistas respecto a lo que se puede y lo que no se debe hacer, y sobre todo que se giren instrucciones a los policías de tránsito y a los de seguridad pública a que cumplan con su responsabilidad que es cuidar precisamente que se apliquen las normas.

Por supuesto la muerte de Alonso, o de Alexa, ni alguna otra de los cientos de personas que han perdido la vida en percances de tránsito debieron ocurrir y son lamentables todas, sin embargo deben servir como experiencia y enseñanza para que la lógica del caos vial en que vive Hermosillo, se convierta en cosa del pasado.

Urge entrar al tema.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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