Cervezas de Cajeme

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Pasión por los Negocios

por Demian Duarte

 

Es un antes y un después para Cajeme… Así en directo me lo dijo la gobernadora Claudia Pavlovich ayer en Ciudad Obregón, cuando la felicite por el logro de haber conseguido que la empresa Constellation Brands decidiera invertir otros 900 millones de dólares en esa ciudad del sur de estado nada más 900 millones de dólares.

Y mire, se le vio a la mandataria visiblemente contenta y con ganas incluso de hacer conciliaciones, cuando juntó en la antigua Cervecería de Ciudad Obregón a tirios y troyanos, en lo que pareció por momentos un momento de reconciliación entre cajemenses con el poder encarnado en la persona de la jefa del gobierno estatal, y donde lo mismo se vio a Don Javier Bours, que a su hijo Ricardo, quien acudió acompañado de Abel Murrieta Gutiérrez, el diputado federal que anduvo con que se iba y no del PRI, y que al final se disciplinó por apoyar a su compañera Sylvana Beltrones Rivera, candidata al senado, aunque hay quienes dicen que hizo falta un poco más para que se estuviera en paz, pero de eso luego hablamos.

El 20 de marzo realmente va pasar a la historia como un día importante para Ciudad Obregón y su desarrollo económico, y esa es la razón por la que tuve el gusto de estar en esas tierras, porque la empresa cervecera internacional dueña de los derechos de Corona, Pacífico y Modelo  aterrizó un proyecto que desde hace algunos meses le anticipe en este espacio y que consiste en la ampliación (otra vez) de la capacidad de producción de la planta, misma que crecerá de 3 millones 500 mil hectolitros que produce hoy en dia al año, a 8 millones 500 mil, es decir 5 millones extras, lo que es realmente un mar de cerveza.

Se trata de un proyecto que entra en la lógica de Constellation Brands, una firma que tiene 5 años en el negocio de la cerveza y que realmente entró por la puerta grande, pues se quedo de golpe y porrazo con la exclusividad de las marcas de la Cervecería Modelo para los Estados Unidos, luego de que esta fuera comprada en la mayoría de su acciones por la compañía Suiza AB-Inbev en 2013, el detalle es que a pesar de que la empresa le metió más de 20 mil millones de dólares a la operación, en Estados Unidos la comisión antimonopolio le puso tache a la operación, pues esa empresa ya es dueña de Anheuser Busch, y al  incorporar Corona y otras marcas se iba a convertir en un monopolio, de modo que Constellation entró como un jugador emergente, y de que manera.

En 5 años se ha convertido en una de las mayores cerveceras del mundo, capaz de canalizar inversiones multimillonarias, que en el caso de Sonora han representado primero la compra amigable de la planta en Ciudad Obregón por 600 millones de dólares, después la inversión de 160 millones de dólares en modernización y ampliación de la misma y ahora, la decisión fue ir por todas las canicas, es decir la empresa ha metido 1 mil 660 millones de dólares.

Ese tipo de compromiso es difícil de encontrar en una empresa y realmente son escasos los ejemplos en Sonora, como no sea el caso de la emblemática Ford Motor Company.

Es importante decir que el proyecto de Constellation, se había planteado originalmente para Baja California, particularmente en Mexicali y que el gobernador de  ese estado, Francisco Vega, no fue capaz de garantizar la estabilidad ni de dar condiciones para la inversión y que el caso en Cajeme fue totalmente a la inversa y que es el gobierno de Claudia Pavlovich y el de Faustino Félix Chávez, quienes si fueron capaces de darle certidumbre al proyecto y hacer que finalmente aterrice en tierra cajemense.

También fundamental es decir que el proyecto dejará una derrama importante en derechos de agua, que implica que alrededor de 450 a 500 personas tendrá empleos directos de alta calidad en la planta y que además se busca establecer redes de proveedores para abastecer todo tipo de servicios, además del proyecto de cristal par botellas, cajas de cartón par el empaque, logística para el traslado y todo lo que implica una operación multimillonaria enfocada a apagar la sed por la cerveza Corona que tienen los vecinos en Estados Unidos.

En directo lo platique con Daniel Baima, presidente de la empresa Constellation en México, quien de hecho me dio la anécdota histórica al señalar que las primeras Coronas que consumieron los gringos, fueron de hecho embarcadas en 1984 desde la planta de Ciudad Obregón, así que hoy la planta no hace más que seguir su vocación.

En la platica me dijo que esto es realmente el principio de lo que se anticipa como un largo romance y al final no descartes usted que Ciudad Oregón y Cajeme terminen por convertirse en uno de los actores centrales de una historia sorprendente en el negocio de la cerveza. Hoy de entrada ahí se producirá el 20% del producto que va  a Estados Unidos.

Por cierto se vio muy activo platicando precisamente con Daniel Baima al diputado Omar Guillén quien acudió en calidad de representante del Congreso del Estado y como presidente de la Comisión de Economía del mismo poder legislativo al evento de lanzamiento, lo mismo que a la diputada Karmen Aida Díaz Brown.

Fue un día completo para Cajeme y para la gobernadora Claudia Pavlovich, que logró con el negocio cervecero uno de los anuncios más espectaculares de su gestión, y tengo información de que vienen muchos más.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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