Populismo hermosillense

por Juan Carlos Zúñiga

Existen varias definiciones de populismo, tanto positivas como negativas, de acuerdo con el Diccionario de Ciencia Política y Administración.

Desde la perspectiva peyorativa, populismo es cuando “se toman decisiones de gobierno populares para ganar el apoyo de la población, aunque se tengan que tomar medidas contrarias al estado democrático”.

En la concepción positva, “el populismo pretende que el poder recaiga sobre el pueblo llano (…) y esto favorecerá a las clases medias y bajas”.

En estas campañas electorales hemos escuchado un sinfín de propuestas que pueden caer en la concepción negativa del término “populismo”, cuyo objetivo de fondo no es resolver un problema en la sociedad, sino simple y llanamente atraer votos.

De los candidatos a la Presidenica ya he abordado en anteriores colaboraciones algunas propuestas que caben en esta definición: el Ingreso Básico Universal, de Ricardo Anaya; las becas para “ninis”, de Andrés Manuel López Obrador; y la compra de media canasta básica para 21 millones de mexicanos, de José Antonio Meade. Vamos, hasta la propuesta de mocharle las manos a los ladrones, de El Bronco, entra en esta definición de quedar bien con los electores para agenciarse votos.

En lo local, hay propuestas de candidatos que pueden definirse de “populistas” porque contravienen el estado democrático y avances en materia de derechos humanos, pero que son muy populares entre la población.

¿Quién se opondría a que una persona acusada de robo no salga de la cárcel y viva su proceso privado de la libertad? ¿Qué víctima de violación sexual estaría en contra de la castración química de su atacante?

La primera idea la ha puesto a debate desde hace meses el diputado Epifanio Salido Pavlovich, del PRI, quien ahora busca la reelección con esta propuesta como estandarte. Su idea es tan popular que otros candidatos la han hecho suya, como David Palafox Celeya, quien busca ser diputado federal por el PRI en el distrito 03, y hasta los candidatos al Senado de la coalición “Todos por México”, Sylvana Beltrones y Maloro Acosta.

El problema es que esta idea contraviene el espíritu de Nuevo Sistema de Justicia Penal, cuyo eje rector es la presunción de inocencia. De aprobarse, todos los acusados de robo tendrían que ir a la cárcel, y luego se averiguaría si son culpables o no, vulnerando los derechos humanos.

La propuesta, que no es del ámbito del Congreso local sino federal, requeriría los votos de las dos terceras partes del Poder Legislativo y la mitad más uno de las legislaturas locales.

Luis Ernesto Nieves Robinson Bours, mejor conocido como “El Güero”, candidato del PAN y PRD a diputado local, trae como bandera el tema de la castración química para violadores.

El también ex diputado local piensa inhibir las violaciones sexuales suministrándole medicamentos a los hallados culpables de este delito para anular el deseo sexual y evitar las erecciones.

El aspirante no aclara si a los violadores se les medicaría dentro de las cárcel o una vez recuperada su libertad o si habría una oficina especial de castración en el Poder Judicial del Estado.

Ahora bien, no se necesita una erección para cometer una violación sexual. Según psiquiatras, un agresor puede ser alguien que no tenga impulsos sexuales porque puede consumar la penetración de otras formas.

Las agresiones sexuales se deben prevenir desde una perspectiva más amplia, combatiendo el pensamiento machista, por ejemplo, y promoviendo la perspectiva de género en la educación y en la salud. El problema con el candidato Nieves es que acaba de firmar con el Frente Nacional por la Familia en Sonora eliminar el lenguaje de género, lo cual lo dejaría atado de manos en caso de ser diputado local y legislar en la materia.

Robo de llantas
El secretario del Ayuntamiento, Julio César Ulloa Girón, asevera, sin pruebas y sin denuncias de por medio, que los robos de llantas en Hermosillo son producto de un grupo de personas que pretende desestabilizar políticamente al Gobierno municipal con intereses electorales.

De plano en esta administración municipal “no entienden que no entienden”, como dijo The Economist del presidente Peña.

En 2015-2016 no atendieron el problema de los robos porque aseveraban que eran “campañas negras y políticas” de sus opositores y vimos cómo se dejó crecer el delito.

Ahora, casi al finalizar la administración, siguen con el mismo discurso.
Y fue precisamente el candidato del PRI, Ernesto de Lucas, el que este sábado le corrigió la plana a Ulloa: “El robo de llantas no es percepción ni asunto electoral, es una realidad”, sentenció.

*Juan Carlos Zúñiga es Director de Noticias de Uniradio. Premio Nacional de Periodismo 2002. Conductor del noticiero Reporte 100 por Stereo 100.

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