Claudia Pavlovich, el buen juez por su casa empieza

Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Conocemos de sobra la liturgia y las formas del priismo, como para no entender los mensajes que emanan de la 43 sesión extraordinaria del Consejo Político Nacional del PRI, que resolvió como medida de emergencia y para proceder a la reconstrucción de ese partido político, refrendar el liderazgo de Claudia Ruiz Massieu como presidenta nacional, con la expectativa de lograr condiciones que permitan al todavía partido gobernante recuperarse del dramático knock out que Morena, Andrés Manuel López Obrador y los electores les propinaron y del que todavía no alcanzan a levantarse de la lona.

Que el asunto estaba más cantado que nada, que la Ruiz Massieu terminó como candidata única y que no dejaron a ninguno otro de los aspirantes a dirigente siquiera acercarse al estrado, ya lo sabemos; lo interesante son los mensajes y los protagonismos, por ahí se vio a otra Claudia, en este caso de apellidos Pavlovich Arellano, ofrecer un mensaje de cambio y renovación del priismo, de reconstrucción y de hacer las cosas (ahora sí) de manera diferente, dando la espalda a privilegios y practicas de corrupción, porque en su visión, si el PRI hace como que cambia para que todo siga igual está condenado a morir, así de simple.

Y claro el diagnóstico de la gobernadora de Sonora es certero.

Por ahí se vio al todavía senador sonorense Ernesto Gándara Camou, conducir la sesión del Consejo Político, se apreció a los liderazgos del priismo más recalcitrante desfilar por el salón y se escuchó fuerte el mensaje de aceptación de la Ruíz Massieu, misma que obviamente se comprometió con el cambio y la renovación, sin olvidar claro que ella es la heredera política del clan de Carlos Salinas de Gortari, pues resulta que es su sobrina.

“El primero de julio, la ciudadanía nos castigó con su rechazo. No sólo ganó una nueva fuerza política, también se reconfiguró radicalmente el equilibrio de poder en todos los niveles de representación y en prácticamente todo el país. El PRI enfrentará un escenario que jamás habíamos experimentado, ser simultáneamente oposición al Ejecutivo y un partido minoritario en el poder legislativo”, aseveró la ratificada dirigente tricolor.

Claro el priismo tiene todo el derecho de recurrir a sus métodos, de ver cómo se renueva y cómo se reorganiza, y de hecho el discurso de Claudia Pavlovich me parece de lo más pertinente, en especial las partes donde habla de tener un partido que se acerque a la gente y de cambiar en serio, no platicando, pues el PRI necesita —dijo— una nueva narrativa de cercanía, sensibilidad con las causas de la gente, de sencillez, de austeridad, de convicción y compromiso de quienes militan en el partido.

“No podemos seguir hacer haciendo las cosas igual para esperar resultados distintos, medio cambiar para que todo siga igual, es el tiro de gracia para la esperanzas de millones de priistas que nos ven esperando que estemos a la altura de las circunstancias y por eso estoy con Claudia Ruiz Massieu porque ella estará a la altura, cambiemos para que todo cambie, para ponernos a la velocidad de la sociedad, para alinear nuestra agenda a la agenda ciudadana para ser un partido sin burocracia, ágil, productivo, austero de ideas de causas y contacto”, apuntó Pavlovich Arellano.

“No puedo decir con claridad que clase de político quiere la gente, lo que si puedo decir es que clase de político la gente no quiere”, añadió para recalcar que es necesario eliminar del PRI la narrativa del privilegio, eliminar la narrativa de la impunidad, del alejamiento entre el partido y la sociedad.

“Los ciudadanos nos están diciendo que no quieren políticos ajenos, corruptos, enriquecidos, que viven en el privilegio mientras otros viven en la marginación”, subrayó.

Sin duda se trata de un gran discurso el emitido por la gobernadora Pavlovich, el detalle es que parece más dirigido a la clase política de su partido en Sonora, y enfocado a explicar las razones de la histórica derrota que se sufrió en nuestro estado a manos del mismo contrincante que victimizó al PRI a nivel nacional.

Y aquí es donde surgen las preguntas incomodas ¿Realmente el PRI en Sonora estará dispuesto a cambiar y los priistas del primer círculo estarán dispuestos a renunciar a sus privilegios?

¿De verdad la gobernadora tiene tan claro el diagnóstico? porque sí es así no comprendo ¿Qué es lo que está esperando para operar los muy necesarios cambios en el gabinete?, ¿Qué espera por ejemplo para modificar las líneas y políticas de comunicación de su gobierno?, o bien ¿Cómo es que permitió que los rudos en su equipo se impusieran sobre la razón y se operara así la infame reforma a la Constitución Política del Estado?.

Me queda claro el PRI y sus gobiernos tienen que cambiar, hacer las cosas distinto si quiere sobrevivir y prevalecer y como se dice con sabiduría popular, el buen juez por su casa empieza.

Es la hora de que la gobernadora de Sonora, que sigue por los próximos 3 años como la líder de nuestros empeños como sonorenses, limpie la casa, se deshaga del lastre, reorganice su gobierno, reponga los nombramientos en las dependencias que siguen acéfalas y les de las gracias a quienes le hacen daño en el ejercicio del poder y escuche a quienes buscan aportarle una visión fresca y renovada.

Si no actúa en consecuencia de su excelente y buen mensaje, todo el diagnóstico que tiene y toda esa valentía política que expresó a los priistas en los peores momentos de su partido, terminarán por no servir de nada.

Estoy seguro de que Sonora merece un buen gobierno, y que Claudia Pavlovich por quién es y cómo es se merece la oportunidad de cumplir el mandato que los electores le dimos en 2015, que no es otro que el que le dimos a Andrés Manuel López Obrador este 2018, y que es hacer grande a Sonora otra vez.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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