El plan de la frontera y Sonora

Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Este miércoles en la famosa casa de la Colonia Roma, que ocupa como su centro de operaciones Andrés Manuel López Obrador, los gobernadores de los estados de la frontera norte, podrán ver a detalle el plan para la frontera norte, que busca retomar y aún mejorar el esquema de zona libre o franca, que por décadas se mantuvo en la franja fronteriza a fin de buscar equilibrar las condiciones económicas y competitivas con las entidades vecinas en los Estados Unidos.

A la cita está convocada la gobernadora Claudia Pavlovich, lo mismo que sus homólogos de Baja California, Francisco Vega; Chihuahua, Javier Corral; Coahuila, Miguel Riquelme; Nuevo León, Jaime Rodríguez, y Tamaulipas, Francisco Javier García.

El presidente electo ya anticipó varios aspectos a fin de definir el plan de apoyo a todas las ciudades y estados fronterizos de México.

“El asunto es cómo vamos a crear una franja fronteriza con estímulos fiscales, una zona libre, una zona franca, para impulsar la inversión y el empleo”.

Detalló que su objetivo es constituir una zona franca en estados de la frontera con Estados Unidos que busca ayudar a las empresas ahí establecidas, porque en los 3 mil 180 kilómetros que abarcan esas entidades se reducirá de 16 a 8 por ciento la tasa del IVA y a 20 por ciento la del impuesto sobre la renta, así como homologar el precio de los combustibles con los del sur del vecino país del norte.

Durante la campaña López Obrador definió en sus visitas a Nogales y San Luis Río Colorado (en Sonora) además de Tijuana y Ciudad Juárez, el enfoque, pues dijo se trata de establecer una región de auge económico, que haga las veces de muro de contención para que los mexicanos ya no deban seguir emigrando a los Estados Unidos.

Se sabe que los estímulos fiscales para la que será la zona especial más grande del país serán parte fundamental, pero también hay enormes proyectos de infraestructura a incluir en el proyecto, pues al estilo de lo que se presentó hace unos días para la zona del sureste con el “Tren Maya” y del otro proyecto del Istmo de Tehuantepec, se sabe que la frontera tiene condiciones para dejar de ser un basurero, y lugar que se presta a la ilegalidad y la delincuencia para ser una de las zonas más prósperas del país.

En el caso de Sonora y su interacción con los estados vecinos de Arizona y Nuevo México y las oportunidades que se vislumbran con California, no puede haber mejores noticias, el impulso económico de la frontera es vital, y los acuerdos que ya se tienen por ejemplo en el concepto de la Megarregión, pueden ser determinantes a una nueva era de desarrollo económico, captación de inversiones y generación de empleos en sectores como los de industria, pero también en logística, turismo, manejo de mercancías, servicios aduanales, servicios financieros y otros más.

No escapa a la vista que más allá de la zona de Hermosillo o el Valle del Yaqui, las zonas más dinámicas están precisamente en la frontera, como es San Luis Río Colorado, el mismo Nogales y Agua Prieta, sin embargo también es la oportunidad para sumar al enorme municipio de Caborca a una lógica de desarrollo.

Los alcances e impacto del plan para la frontera para Sonora y el resto de los estados se revelarán hoy, sin embargo mi impresión es que es una oportunidad que se debe tomar al vuelo y aprovecharla al máximo.

Por supuesto, es interesante ver el contexto y los actores, pues no se olvida que fue la 62 Legislatura del Congreso de la Unión, la que aprobó la famosa reforma fiscal que acabó por homologar el IVA en la frontera norte al 16%, lo que trajo profundas afectaciones a la frontera, justo en el momento en el que Claudia Pavlovich, hoy gobernadora de Sonora, era senadora del PRI.

Me podrán argumentar que tiempos traen tiempos, sin embargo la presencia y sobre todo el entusiasmo con que la mandataria estatal ha asumido el proyecto fronterizo del presidente electo, no hace otra cosa que demostrar lo injusta que fue la medida impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto y como los legisladores del PRI, se vieron obligados por cuestiones de disciplina partidista a votarla, no fuera que se les enojará el status quo, que jamás ha entendido a las regiones del país y que ve a la frontera y los estados lejos del altiplano, como una molestia y nunca como una oportunidad.

Seguramente, los nuevos tiempos, traen nuevas cosas.

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A propósito del Senado, ayer le correspondió el turno a Sylvana Beltrones Beltrones Sánchez, representante de primera minoría por Sonora, subir a tribuna y presentar la que fue su principal propuesta de campaña, que no es otra que la legalización de los autos ilegales, mejor conocidos como “chuecos” o “chocolates”.

Se trata como es conocido de un asunto polémico, muchos mexicanos rechazan la idea de legalizar la corrupción implícita en la importación masiva de vehículos desde Estados Unidos, que ahora circulan por las calles de las ciudades en el norte del país, sin embargo creo que la senadora tiene razón en varios puntos que son esenciales en esa discusión, se trata de un problema ya presente, que presenta más de 6 millones de automóviles que circulan actualmente sin control alguno, ni en términos de identificación o placas, pero tampoco ambiental, lo que genera una serie de problemas muy complejos de abordar sin la legalización.

Incluso si la legalización se aborda como una medida para la recaudación de recursos adicionales para la federación, los estados y los municipios que padecen el problema, el tema tiene sentido. La iniciativa de Sylvana, fue turnada para su análisis en comisiones y de hecho tuvo buena recepción pues la senadora Josefina Vázquez Mota del PAN, se sumo a la propuesta. Así que habrá que ver en qué termina.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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