Nueva realidad política en Sonora

Pasión por los Negocios

por Demian Duarte

Si que se quebró toda lógica y todo principio de lo que era considerado normal en la política en Sonora este fin de semana.

Y no es por los muy anunciados cambios, la mayoría Legislativa de la Coalición Juntos Haremos Historia, o el reparto alegre de diputados entre las 3 fracciones que la integran a fin de fortalecer posiciones y asegurar el control del Congreso.

Tampoco lo es por el hecho de que Morena y sus aliados gobiernen el 86 por ciento de la población en Sonora, o lo que se venga a partir de esos movimientos, de hecho todo eso ya se anunciaba y se anticipaba.

Lo que me llamó la atención sobre todo es la humanización que se dio de esas instancias, pues se cambió de duras y frías personalidades en el ejercicio del poder a personas comunes, seres humanos que son tan vulnerables y flexibles como usted y como yo.

Claro, eso y lo duro de algunos de los mensajes políticos, que en el caso de la presidenta municipal de Hermosillo, Célida López Cárdenas, no pueden-no deben pasar desapercibidos.

De entrada Célida le puso tremenda reprimenda a sus antecesores (los dos presentes ahí) pues señaló que las administraciones municipales que le precedieron fueron corruptas, hicieron grandes negocios, falsificaron facturas, simularon licitaciones y perdieron literalmente la moral y la verdad es que los misiles estuvieron duros y bien repartidos a Alejandro López Caballero, quien se apareció en el auditorio del Colegio de Bachilleres (supongo o que sin ser invitado) y Angelina Muñoz Fernández, quien tenía la obligación de compartir el escenario con la nueva presidenta municipal.

No salieron bien parados, de hecho la alcaldesa ya en funciones llamó a los ciudadanos de Hermosillo a que seamos nosotros junto a su gobierno quienes rescatemos la ciudad y busquemos mecanismos para participar y aportar recursos a fin de alcanzar esa cuarta transformación que se promete desde el gobierno central.

Mire el mensaje de Célida fue muy exitoso, muy sentimental y dio justo en el blanco, y lo mejor fue que sin ensayo o premeditación alguna su hijo Fernando (de brazos todavía) rompió el protocolo y la ceremonia al pedirle a su mamá (la alcaldesa) que lo cargara en brazos, es humanizó mucho la circunstancia y nos hizo ver que la nueva presidenta municipal es como cualquiera de nosotros, solo que enfrenta la responsabilidad de hacer un buen gobierno en la capital del estado.

Y las cosas comienzan a dársele bien, si usted quiere con un municipio en quiebra, pero con la confianza ciudadana, que vale mucho más que cualquier crédito y permite vencer cualquier circunstancia.

Su promesa de inicio es bastante mas ambiciosa que la de sus antecesores, el que usted me ponga, dijo que Hermosillo a la vuelta de 3 años será ejemplo nacional, y eso implica mucho más que ir tras algunos proyectos de infraestructura o reestructurar las finanzas, pues se necesita de una integración de los ciudadanos en comunidad, de transformar a la hoy caótica ciudad en un verdadero centro urbano con sustentabilidad y de integrar en ese concepto los servicios públicos municipales.

Célida tiene sin duda un reto enorme enfrente, sin embargo también tiene el bono ciudadano en cuanto a confianza para enfrentarlo.

La gobernadora Claudia Pavlovich por su parte eligió ir al sur del estado a fin de atender la integración de 3 gobiernos municipales, por una parte acudió a donde el PRI tendrá su municipio de mayor población como gobierno, que es Álamos, también a uno de los bastiones del panismo en Huatabampo y a uno de Morena (en este caso Navojoa) para generar equilibrios.

La gobernadora Pavlovich poco a poco comienza a despertar a la nueva realidad política, y creo que justo a tiempo, porque el sábado que viene, tendrá la visita de Andrés Manuel López Obrador en palacio de gobierno y se espera de ella una actitud republicana, muchas ganas de tomar acuerdos y un énfasis en la tolerancia como premisa.

Y finalmente el otro escenario central fue el Congreso del Estado, llamó la atención por supuesto la integración final de las bancadas, con 10 legisladores para Morena, 6 para el PES, que así se convirtió en la segunda fuerza legislativa, 5 para el PT al igual que los del PRI, 3 para el PAN, 2 para el Panal y los diputados solitarios del Movimiento Ciudadano y el Partido Verde.

Un hecho significativo fue la integración de la mesa directiva para el mes de septiembre, con lo que se inaugura el periodo ordinario, encabezado por la Morenista, Rosa María Mancha Ornelas, todos un hito sí se considera que por décadas el partido gobernante se reservó esa prerrogativa, y es ahora la oposición la que la ocupa.

Y sí, más allá de los “colmilludos” Gildardo Real Ramírez y Fermín Trujillo Fuentes, que asumen por tercera ocasión una diputación local, o de Rogelio Díaz Brown, que es diputado local por segunda vez, lo mismo que Alejandra López Noriega, tenemos un Congreso del Estado integrado por ciudadanos, no por políticos profesionales, no por gente probada (o quemada) en el servicio público, lo que le da un sentido de novedad a lo que pueda ocurrir alrededor de la 62 Legislatura y ese es un aspecto favorable para todos, porque el Poder Legislativo está concebido como el espacio para la representación del pueblo por el pueblo, no de las élites políticas o económicas que lo han dominado en las últimas décadas.

Vistas así las cosas, creo que avanzamos un poco en la vida cívica de Sonora este fin de semana, por más que comiencen a surgir algunas manchas como la designación de Santiago Luna, cuñado de la presidenta municipal de Guaymas como Tesorero del ese municipio y algún que otro orgullo lastimado al calor de los discursos.

Hay que darle tiempo al tiempo.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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