Año nuevo legislativo… O las crisis que vienen

Pasión por los Negocios

por Demian Duarte

El arranque de una legislatura en el Congreso del Estado es algo así como la celebración de año nuevo, se trata de una etapa renovada, en donde hay nuevos actores, nuevas expectativas, incluso propósitos de portarse bien, ser buenos diputados, tener disciplina, socializar bien las iniciativas y hacer un trabajo que pueda considerarse razonablemente consensuado y dirigido al bienestar de la población… Claro hasta que los diputados se topan con la realidad.

Y es que el poder Legislativo es una especie de muro contra el que terminan de estrellarse muchos ilusos y terminan por romperse muchas ilusiones cada 3 años, simplemente porque es el epicentro de lo que ocurre en el estado y los temas son tantos y tan delicados, que las cosas tienden después a extrapolarse.

Por eso este 18 de septiembre en el arranque formal de los trabajos de la 62 Legislatura llamó la atención la cordialidad con que se llevaron las cosas entre los 33 legisladores, situación que siempre esconde una tormenta que está ocurriendo en las alturas, por ejemplo en la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política, en la que participan la coordinadora de Morena, Ernestina Castro, el del PES Jesús Alonso Montes Piña, Rodolfo Lizárraga del PT, quienes mandan sobre una mayoría de 21 legisladores, sin embargo a ella concurren también Rogelio Díaz Brown del PRI, Fermín Trujillo Fuentes del Panal y aparte de ellos Gildardo Real Ramírez del PAN. Se trata de 6 votos en el centro de la celebre CRICP, que tengo entendido están favoreciendo de manera muy clara las posiciones de la Coalición Juntos Haremos Historia con 4 votos contra 2.

Y eso trae nerviosos a más de 3 en las distintas áreas del Poder Legislativo, que ya están hasta amparados contra lo que se pueda venir estos días, sin embargo como cada año nuevo, la situación que toca al Congreso del Estado, es como una serie de deseos y propósitos que igual se pueden cumplir con mucha disciplina o determinación, o que quizá se queden solo en el baúl de las frustraciones personales.

El asunto de fondo es que como lo mencione en alguna columna hace semanas, el péndulo del poder cambió en Sonora y ahora favorece al movimiento que encabezó Andrés Manuel López Obrador y eso se dejó sentir desde el primer día en el Congreso del Estado.

Imagínese usted que hasta a las secretarias las cambiaron de lugar el lunes, según dicen para “castigar” a algunas poniéndolas en manos de los “malos de Morena” y para proteger a otras poniéndolas a buen recaudo del PRI, el PAN y algunas áreas administrativas, lo que no deja de mostrar una enorme inmadurez de quienes manejarlos asuntos al interior del Congreso del Estado y un temor ante lo desconocido, aunque ellos saben muy bien a lo que se atienen.

Al final del día una vez que se toma el poder, este es para ejercerse y no para hacer como que se ejerce y al entrar los actores en un juego de poder como el que se vive en lo cotidiano en el Congreso del Estado, que es una autentica caja de Pandora, no queda más remedio que tomar riesgos y poner las apuestas altas.

No por nada en la presentación de la agenda legislativa del PRI, el coordinador Rogelio Díaz Brown se quejó amargamente en la máxima tribuna del estado de que a los diputados de su partido no les dieron chance de ocupar ningún espacio en la mesa directiva con la que se arrancó el periodo ordinario de sesiones, quedando la diputada de Morena Rosa María Mancha Ornelas como presidenta, de vicepresidente Filemón Ortega del PT y de secretaria Marcia Lorena Camarena del PES, al igual que María Dolores del Río del MC y Luis Mario Rivera del PVEM.

Y debe ser grande el agravio, porque para empezar cuando Díaz Brown les dijo a sus colegas diputados que su mano estaba extendida para los acuerdos con la bancada tricolor, omitió mencionar a la bancada del PAN, con la que estoy seguro Morena-PT-PES están haciendo alianza para controlar las decisiones que se toman en estas primeras instancias de lo que es la 62 Legislatura.

Y si las cosas vienen así de claras, la señal es ¡Aguas con la oposición en Sonora!!!!

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Ayer la Suprema Corte de Justicia de la Nación informó que ya se admitió un tercer recurso de controversia constitucional contra los cambios en la Constitución Política de Sonora, conocidos en algunos círculos como “Ley Veto” y en otros como Ley 288, en este caso se trata de una queja de Morena en especifico contra lo que consideran una violación a la Constitución al invadirse atribuciones del Poder Legislativo de parte del Poder Ejecutivo y este expediente se viene a sumar a los recursos interpuestos por la todavía priista PGR, que consideró se invadían aspectos de atribuciones federales y del municipio de Puerto Peñasco (del PAN) que consideró que se invaden atribuciones municipales, por lo que todo indica se configura una perfecta tormenta jurídica en torno a lo aprobado de modo apurado y a escondidas por los diputados de la 61 Legislatura.

De inmediato Iván Jaimes, director jurídico del Gobierno de Sonora manifestó que las controversias son bienvenidas y que la expectativa es sustentar ante la corte lo aprobado, aunque ya muchos sabemos que es imposible que norma alguna pueda estar por encima de lo que dicta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que ahora que hay materia de debate jurídico, la única duda es cuanto tiempo le tomará a la corte revertir esas medidas.

Las apuestas corren de 6 meses, hasta prácticamente 3 años, sin embargo se sabe que tiempo es precisamente lo que buscaba el gobierno de Sonora al aprobar esos cambios a la Constitución.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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