Las cuentas municipales y la rebelión de los diputados ciudadanos

Por Demian Duarte / Pasión por los Negocios

Los diputados que integran la 62 Legislatura en el Congreso del Estado, realmente protagonizaron una rebelión en la sesión programada para el lunes, y fue una rebelión contra las formas, que tienen que ver con el gastado formato de las cuentas públicas en sus respectivos municipios.

Quizá con poco entendimiento de un engorroso tema financiero, donde el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización hace como que revisa y audita, y donde las administraciones municipales hacen como que reportan, todo para que el dichoso ISAF emita una serie de complejas tablas de calificación, incomprensibles para la mayoría, en donde califica, aprueba y reprueba a distintos gobiernos municipales.

Este año la lista de reprobados era más que interesante, Nogales era la ciudad más grande, entre ellos, después venia Nacozari, un municipio de la serranía cuya actividad más importante es la minería, los otros eran Cananea, Bacerac, Soyopa, Bacanora, Baviácora, Aconchi, Bácum, Naco, Arivechi, Tubutama La Colorada, San Felipe de Jesús, Villa Pesqueira, Empalme y Arizpe

Sin embargo los diputados votaron por agregar a Guaymas, Hermosillo, Cajeme, San Luis Río Colorado, Caborca, Huatabampo, Navojoa y Alamos la lista negra.

El tema no es menor y tiene que ver con el cansancio y las pocas ganas que tiene la nueva mayoría en el Congreso de romper con los viejos moldes, y con esos cánones que dictan, no te muevas, no hagas nada, se políticamente correcto, algo que la verdad no se les da a los integrantes de la 62 Legislatura, que terminaron de manera inesperada por sacar otra vez la aplanadora y apabullaron por 22 votos a 11 a los diputados del status quo.

Y mire, digo que quizá tiene que ver con poco conocimiento de la práctica legislativa, porque la decisión se dio al calor de las deliberaciones, siendo el diputado por Guaymas Rodolfo lizárraga quien desató el punto, señalando que para su gusto el excalcalde de Guaymas, Lorenzo de Cima, no se merecía una calificación aprobatoria para su gestión municipal, a lo que siguió una cascada de señalamientos para los otros ex alcaldes, llevándose Manuel Ignacio Acosta y Faustino Félix Chávez y hasta Enrique Reina de San Luis Río Colorado los saludos de la porra legislativa, sin importar que ese municipio fronterizo fuera el mejor calificado o que Hermosillo, Guaymas y Cajeme por algún arte oculto tuvieran calificaciones de 82, 85 y 86 respectivamente, al final a ojos de los ciudadanos esas calificaciones no eran más que una mentira, una simulación, pues las ciudades en efecto parecen zona de guerra.

De esa manera lo que era políticamente incorrecto se hizo correcto.

¿Cómo iban los diputados que representan a los ciudadanos de todos esos municipios a aprobar la gestión de los odiados rivales, a los que derrotaron el 1 de julio y a los que ahora les podían sumar una nueva humillación?

De poco sirvieron los llamados a la mesura, el asunto estaba hecho y así de repente sin negociación, ni acuerdos previos, la poderosa maquinaria pesada de Morena, el PT y el PES, con el voto plus del Movimiento Ciudadano apareció y aplastó a todo el que se quisiera poner en el camino.

Ahora se hace necesario dar detalles, explicarles a los diputados que su decisión tiene varias complicaciones, por ejemplo representa una carga para los nuevos alcaldes, que podría ver afectada la calificación financiera de sus respectivos municipios y con ello ver disminuidas las posibilidad de contratar nuevos créditos, aunque a como están las cosas con el desprestigio que tiene esa práctica de pedir prestado al banco para darle viabilidad a las finanzas municipales, poco importa.

Tampoco servirá de nada decirles que se arriesgan una controversia constitucional, donde quizá la queja del ISAF ante determinadas autoridades, pudiera cambiar el veredicto. Al final el acto político buscado se logró, se le enmendó la plana al Instituto, y se castigo a los odiados ex alcaldes, que reaccionaron de manera airada en algunos casos, preguntando que fue lo que pasó, nada más, porque la mayoría de ellos prefieren mejor tirarse a perder y que nadie los mencione en el autoinflingido exilio político en que están, y que en algunos casos realmente implicó poner tierra de por medio.

El asunto es que algo cambió este lunes en el Congreso, algo se rompió y fueron las viejas formas con que se llevaban las cosas, y visto a la luz de los hechos, no es algo tan malo, aunque tampoco es algo tan bueno.

Los diputados ahora tendrán que actuar en consecuencia, revisar la Ley que da pie a la operación del ISAF, quizá llamar a comparecer a Jesús Ramón Moya, titular de organismo, cambiar las reglas del juego, disponer de mejores herramientas de fiscalización y vigilancia, y conseguir que de alguna manera alguien le cuide las manos al Instituto, pues el sospechosismo crece, ya que la opinión de los diputados es que el ISAF lo que hace es auditorías a modo, para premiar a los amigos y castigar a los que no son.

***

Ayer al calor del debate y la discusión de las cuentas, tanto estatales como municipales, el diputado Rodolfo Lizárraga Arellano, se fue de paso y por querer reclamar que se le cuidaron las espaldas al ex alcalde de Guaymas, le dijo a su colega Alejandra López Noriega… “Alejandra López Caballero”, lo que motivó risas en el pleno y no poca preocupación en la legisladora del PAN, quien en pocas palabras, dijo que le han dicho de mejor forma.

Eso motivó un acto de desagravio de parte del legislador del PT, quien le dijo a la exdirigente del PAN, que el nombre se le vino a la mente por estar pensando en exalcaldes corruptos, pero que fue sin querer.

Correspondencia a demiandu1@me.com

Deja un comentario