¿Quién fue Lee Iacocca, genio de la industria automotriz?

Lee Iacocca, considerado como el padre del icónico Ford Mustang y famoso por haber salvado Chrysler de la bancarrota, murió este martes a los 94 años. Iacocca además fue una institución de la industria automotriz estadounidense y uno de sus ejecutivos de más alto perfil

por AFP

Lee Iacocca, considerado como el padre del icónico Ford Mustang y famoso por haber salvado Chrysler de la bancarrota, murió este martes a los 94 años. Iacocca además fue una institución de la industria automotriz estadounidense y uno de sus ejecutivos de más alto perfil.

¿Quién fue Lee Iacocca?
Lee Iacocca comenzó su extensa carrera en el sector en 1946 en Ford, primero como ingeniero y luego en los equipos de venta y marketing.

En este último departamento fue donde pudo mostrar todo su talento para la promoción. Una campaña suya tuvo tanto éxito a mediados de los años 50 que llamó la atención de la dirección de Ford, que lo convocó a su sede de Dearborn.

Iacocca logró ventas enormes, especialmente con el Ford Mustang, que diseñó en 1957.

Años después, se hizo famoso por aparecer en anuncios de Chrysler en los que apuntaba un dedo hacia el espectador mientras pronunciaba la frase: «Si encuentra un coche mejor, cómprelo».

Llegó incluso a rodar un anuncio en 2005 con el rapero Snoop Dog para promocionar modelos de Jeep y Chrysler.

Iacocca evitó la bancarrota de Chrysler en los ochenta tras haber sido expulsado de la dirección de Ford por Henry Ford II en 1978, a pesar de haber obtenido excelentes resultados, ya que se le acusaba de haber intrigado para alcanzar la cima de la compañía.

En 1992, cuando se le preguntó durante una entrevista por su reputación de maquinador respondió: «Maquiavelo, las pelotas».

Su rescate de Chrysler, para el que logró convencer al Congreso para obtener un préstamo, lo situó en la cima de la industria automotora mundial. Bajo su dirección, el fabricante estadounidense inventó el «minivan» y luego el SUV.

Sus críticas a Japón, cuyas prácticas comerciales destruían según él los empleos estadounidenses, le granjearon durante un tiempo el apoyo de los sindicatos y de los demócratas.

Pero los miles de despidos que decidió a finales de los ochenta para volver a rescatar Chrysler lo enemistaron con el Partido Demócrata.

Tras abandonar la compañía a principios de los noventa, intentó adquirirla lanzando una Oferta Pública de Adquisición (OPA) hostil con el multimillonario Kirk Kerkorian, pero esta fracasó.

Reconoció que la Gran Depresión de los años 30 lo había marcado profundamente al dejar en la ruina a su familia de inmigrantes italianos.

«La Depresión me convirtió en un materialista. Perseguía el dinero», declaró.

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