Mexicanos chingones

Pasión por los Negocios

por Demian Duarte

Es imposible no mencionar con orgullo lo logrado por la delegación mexicana en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, una delegación que llegó sin muchas expectativas y en medio de gran polémica por los manejos dudosos de la Comisión Nacional del Deporte y la comisionada Ana Gabriela Guevara, que al menos tuvo un titubeante inicio de sus funciones.

No se pueden dejar de festejar las 37 medallas de oro obtenidas en base al esfuerzo individual y de grupo, como tampoco las 136 preseas en general, el tercer lugar general obtenido por encima de un país de primer mundo como es Canadá, ni tampoco pueden ni deben pasar desapercibidas esas imágenes de gran valor en donde mexicanos entusiastas se meten de lleno, dan el resto y demuestran que los mexicanos podemos ser en efecto más fuertes, más rápidos y mejores que los rivales más fuertes, los que disponen de todos los recursos y que realmente viven cada día para triunfar.

Para mi gusto la imagen de José Carlos Villarreal, joven atleta de Puerto Peñasco, lo dice todo, feliz y entusiasta se mete al primer lugar desde atrás en la carrera de 1 mil 500 metros planos, supera a sus rivales de Estados Unidos y Canadá sobre el tartán, sonríe, se ríe de la vida, pisa el acelerador y se lleva de calle a sus rivales.

Por supuesto hay decenas de historia de éxito alrededor de ese triunfo, está el caso la atleta Laura Galván, o bien de la barquera Alejandra Valencia, todos ellos de gran valor; sin embargo al ser una revelación el sonorense que apareció de repente y se llevó los honores.

Me queda claro que Villarreal no es ningún improvisado, que entrena en la Universidad de Arizona y que tiene entrenadores, becas y desarrollo ahí, sin embargo su historia tiene visos de épica, pues al final se subió al avión de la delegación mexicana de última hora, sin ser considerado un potencial medallista a pesar de que él mismo en las pistas ha mostrado su capacidad y su potencial.

De hecho este joven de Puerto Peñasco puede convertirse en la próxima Agra historia de éxito para México en las pistas, al tener la posibilidad de desarrollarse como medio fondista y fondista, donde puede competir en 800, 1 mil 500, 5 mil y hasta 10 mil metros planos.

No hay que olvidar el deporte es un tema mucho muy importante, refleja la capacidad y el ánimo de todo un país, refleja la capacidad que podemos tener como mexicanos de desarrollar el talento y de encontrar en ese orgullo de ser mexicanos la posibilidad de encarar los retos y competir de frente al mundo.

Esto lo sabe el presidente Andrés Manuel López Obrador, que decidió invertir n el deporte y entregar desde esta semana becas por 20 mil pesos mensuales a los deportistas y a los entrenadores, más allá de los distintos programas ya establecidos como parte institucional del trabajo de la Conade.

Además ofreció premios especiales a quienes obtuvieron medallas, 40 mil pesos extra por cada de oro, 35 mil por cada presea de plata y 30 mil por cada bronce, y la verdad es que es necesario premiar esos esfuerzos, porque forman parte del imaginario nacional de que sí se pueden hacer las cosas, sí se puede salir adelante.

En lo personal creo que el deporte es la máxima expresión de humanidad, en el mismo nivel que la expresión artística y la cultura, precisamente porque explota lo mejor que tenemos para dar como humanos.

En ese sentido cuando veo a más mexicanos brillar y triunfar en el exterior, m siento orgulloso y digo “esos son mexicanos chingones”… Esperemos que haya muchos más.

Correspondencia a demiandu1@me.com.com

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