De lo trágico a lo cómico y viceversa

por Arturo Soto Munguia

“¡No inventes!, si estaba calmando a Gustavo Madero que estaba iracundo”, escribió en su cuenta de Twitter la senadora Citlalli Hernández, a propósito de la accidentada toma de protesta a Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Cualquiera que haya visto la transmisión televisiva y las imágenes que circularon después en fotografías de esa sesión en el Senado, se habrá dado cuenta del lado que estuvo la ira.

Y de qué lado estuvo la ilegalidad, legalizada a fuerza del mayoriteo.

La señora Piedra Ibarra es una combativa militante de Morena, dirigente de su partido (hasta ayer que solicitó licencia) y depositaria de una especie de derecho de sangre como activista de la causa de los desaparecidos políticos, entre los que se encuentra su hermano, víctima de la terrible guerra sucia de la segunda mitad del siglo pasado.

Pero era inelegible. Su condición de militante y dirigente la inhabilita para ocupar ese cargo, si se tratara de apegarse a la ley. Pero la premisa de esta coyuntura sigue siendo que, ante la disyuntiva de elegir entre la ley y la justicia, se opta por la justicia.

Y la justicia es lo que dice el presidente. Y el presidente es infalible por definición, inequívoco por veneración, irrebatible por devoción e irreprochable por sumisión.

La nueva clase gobernante y sus adláteres ya descubrieron que el presidencialismo del PRI y el PAN era la fórmula perfecta para la gobernabilidad, y lo único que estaba mal es que quienes lo practicaban eran priistas y panistas. Violar la ley era malo por eso, pero ahora que son los morenistas quienes la violan, no sólo es políticamente correcto, sino también justificadamente patriótico.

Como el fraude patriótico que Manuel Bartlett justificó en Chihuahua para no entregar el poder a los empresarios, a la iglesia y a los Estados Unidos, en aquel lejano 1986, preludio de la caída del sistema en 1988, operado por el mismo Bartlett como secretario de Gobernación, para impedir el arribo de la izquierda encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, al poder.

En más de 30 años, la autoridad moral se ha decantado de tal manera que en los sedimentos quedaron Pancho Barrio, Cuauhtémoc Cárdenas y millones de simpatizantes de sus causas, mientras lo más puro del ejercicio de la política y el gobierno está en Morena y sobre todo, en Andrés Manuel López Obrador.

Manuel Bartlett, mientras tanto, sigue siendo el baluarte moral de las reivindicaciones patrióticas, el valladar contra conservadores como Alex Lora y Alberto Manuel Athié, a quien el presidente ni siquiera conoce, pero si renunció al Consejo de la CNDH seguramente es porque jamás escuchó cantar a John Lennon y andaba por ahí de reaccionario oyendo al TRI.

No. La situación en México ya no se está pareciendo a una comedia, sino que cada vez más se aproxima a la tragedia.

Ojalá se me haga la lengua chicharrón, pero no están enviando muchas señales en otro sentido.

II

El 15 de septiembre de 2016, un grupo armado asaltó la sucursal Santander en la avenida Serdán de Guaymas, suscitándose un fuego cruzado en el que murió una mujer que llevaba con ella a su hija de dos años. También hubo al menos seis lesionados de bala, entre ellos los guardias de una empresa de transporte de valores.

El recuerdo viene a la mente porque en aquel entonces, la gobernadora Claudia Pavlovich sostuvo, realmente conmovida por el deceso de quien era una maestra muy querida en el puerto, que buscarían a los asaltantes “hasta debajo de las piedras”.

Para el 11 de noviembre de ese mismo año, ya habían sido detenidos todos los involucrados en el asalto; uno de ellos fue encontrado muerto el mismo día de los hechos en un camino de terracería en el valle de Guaymas.

Ayer, la gobernadora volvió a repetir esa frase a propósito del artero asesinato de tres mujeres y seis menores masacrados en el municipio de Bavispe, presuntamente a manos del crimen organizado.

Y lo repitió precisamente en Guaymas, donde se llevó a cabo la reunión de la Mesa de Seguridad en la que participan autoridades de los tres niveles de gobierno, explicando que en las labores de investigación se están coordinando las policías estatales de Sonora y Chihuahua; agentes de la Fiscalía General de la República, militares y agentes del FBI estadounidense.

El hecho de que las víctimas sean niños y mujeres ha levantado la indignación en todo el país y más allá de sus fronteras, y se convierte en un acicate para impedir que esos crímenes queden en la impunidad.

La gobernadora estuvo en el vecino puerto para inaugurar una base de la Policía Estatal Preventiva que albergará a 70 elementos adicionales, y entregar 10 patrullas para reforzar la seguridad en esa zona de Guaymas-Empalme, especialmente convulsionada en el último año.

III

La volvió a sacar del cuadro ayer “El Borrego” Gándara al encabezar una reunión con alrededor de 700 simpatizantes en Ciudad Obregón, con el plus de que a la misma llegó el aspirante a la candidatura independiente, Ricardo Bours Castelo, algo que dio mucho material para la especulación en el mercado de la especulación, los rumores y las versiones no confirmadas.

Lo cierto es que Ernesto Gándara viene de realizar un par de eventos similares, el primero en Guaymas y el segundo en Empalme, aunque antes estuvo también en Etchojoa, refrendando afectos con quienes lo han acompañado siempre en sus incursiones electorales.

En días pasados circuló una encuesta de SDP Noticias, la empresa que comanda Federico Arreola, cercanísimo amigo de Alfonso Durazo, al que pone a la cabeza de las preferencias electorales de cara a la sucesión gubernamental 2021 en Sonora. Debajo de él aparece Ernesto Gándara como el segundo mejor posicionado.

Con un dato interesante que se repite en todas los ejercicios demoscópicos realizados hasta ahora, en los que el PRI aparece muy bajo en la intención del voto, pero se dispara notablemente si en el reactivo aparece el nombre de El Borrego.

IV

Hubo cambios en el gabinete ampliado de Claudia Pavlovich, destacando el del director de Telemax, Daniel Hidalgo Hurtado, quien será sustituido por Raúl Rentería Villa, y el de Roberto Romano Terrazas, que se venía desempeñando como administrador de las unidades Guaymas, Empalme, San Carlos y Vïcam, de la Comisión Estatal del Agua. Su puesto será ocupado por Iván Cruz Barriente.

En la secretaría de Salud, después de la misteriosa renuncia del subsecretario Felix Higuera, entra al relevo Jaime Ibarra González, mientras que Benjamín Basaldúa deja su encargo como secretario general administrativo de la UES, siendo relevado por Alfonso Coronado Aguilar.

En la UTH, Manuel Durán Montaño sustituye a Marlon Cáñez Rascón en la dirección de Administración y Finanzas.

Por último, Edgardo Briseño Hernández se hará cargo de la dirección del Boletín Oficial, donde no hay mucho trabajo, pero seguramente habrá más que en el PRI municipal, donde firmaba como dirigente.

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