Juicio político ¿contra quién?

Mensajes

✍🏻por Gilberto Mensajero Armenta


Sólo los culpables se niegan a subir al estrado

Robert Duvall


Una solicitud de juicio político en contra de alcaldes no es pecata minuta. Y si la mera solicitud es monumental en términos legislativos, imagine usted el proceso que sigue: comparecencias, alegatos, ratificación y desvanecimiento de pruebas, definiciones concretas de facultades en el ejercicio del poder público, la máxima publicidad del acto y demás argucias jurídicas.

En el Congreso Local de Sonora, los diputados integrantes de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales enfrentaron ese, digamos, demonio de la democracia, y no pudieron con él, aunque el hecho tiene varias lecturas. Mire usted:

Cuando un régimen político habla del combate a la corrupción, de ir en contra de la impunidad y el ejercicio del poder, de gobernar con transparencia, y de acabar con los abusos y excesos del pasado, en el camino se le atraviesan los morenistas Rosario Quintero Borbón y Sergio Pablo Mariscales Alvarado, alcaldesa de Navojoa y de Cajeme, respectivamente, con sendos señalamientos por supuesta corrupción y mala praxis administrativa en su contra, que ahora ya ni caso tiene recordar, y que les echan abajo ese discurso político.

Por otro lado, también entra en juego la capacidad que esta Legislatura debía mostrar ante un proceso de juicio político, en el que serían puestos en tribuna dos altos perfiles electorales del partido político Morena. ¿Se imagina usted el escenario? Podríamos contar con los dedos de una mano los diputados que encabezarían, con toda asertividad, esa discusión legislativa, con los de la otra los que ocasionalmente darían visos de saber de lo que hablaban, y con los de ambos pies los más perdidos en sus argumentos, los que permanecerían en absoluto silencio, y los que de plano no se presentarían siquiera a esas sesiones ni en comisiones, mucho menos en el pleno.

Y, por último, entra en juego la capacidad jurídica de los demandantes, que en una estridencia producto de las ansias por hacer justicia y cobrar agravios personales, se dejaron llevar por la exhibición mediática, y cometieron pequeños y grandes errores en la integración de sus expedientes, permitiendo así que las consabidas lagunas legales se impusieran sobre su propia razón.

¿El resultado? Con una votación de 8 a 1, la comisión mencionada en el segundo párrafo aceptó el dictamen que echaba por tierra la solicitud de juicio político, y ambos alcaldes, además de José Guadalupe Morales y Jesús Antonio Covarrubias, secretario y ex tesorero en Navojoa, respectivamente; y José Santiago Encinas Velarde, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Sonora, celebraron en casa y con copas al aire un proceso viciado de origen, que dicen muchos, les brindó impunidad de aquí al 2021.

No queda más nada que decir, porque los motivos de esa decisión son mera especulación, ínfulas por agraviar a uno u otro partido político, por señalar una corrupción que ya no podrá comprobarse, y por descalificar instituciones que igual pudieron haber actuado conforme a derecho.

Lo único claro es un detalle: Morena está ahora en el ring en el que el resto de los partidos politicos lo querían ver, porque ya se comprobó que el dicho de no mentir, no robar y no traicionar es justo eso, un dicho en el que ya ni ellos creen.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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