Dejan solo al presidente

Mensajes

✍🏻por Gilberto Mensajero Armenta


Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros

Clive Staples Lewis


Alfonso Durazo Montaño planeaba competir por la gubernatura de Sonora en el 2021, y acordó con el presidente regresarse a cumplir ese plan tres años después de esa elección. Ninguno de los dos imaginó lo que sucedería en los siguientes dos.
Primero, la seguridad del país se salió de control y los avasalló. Luego, ha resultado harto difícil hacer operativa a la Guardia Nacional. Además, un alto perfil militar es detenido en Estados Unidos, y la politica publica de militarizar al país en todo lo posible se puso en riesgo, y deberá ser la SSP la que salga al rescate.

Aún así, al presidente lo dejaron solo. Pero veamos el contexto:

En esos dos años en cuestión, las dirigencias nacionales de Morena y del PT vieron en Ana Gabriela Guevara Espinoza un buen perfil para que los representara en el 2021.

El secretario de seguridad sigue firme en su idea de ser él, y coloca a la velocista nogalense en su mira, al mismo tiempo que a ella se le empezó a acusar de varios delitos, y no estoy diciendo que el funcionario federal en mención sea el responsable, no, solo subrayó la coincidencia de eventos, que obligan al propio Andrés Manuel López Obrador a defenderla en algún momento asegurando que todo era un ataque político electoral contra ella, subiéndola de los hombros a la contienda electoral del 2021.

Y Alfonso Durazo seguía observando a la distancia.
Luego, el presidente dijo que todos los que aspiren deben dejar el cargo antes de octubre, y en Bavispe palmeó a Durazo Montaño y lo alabó como uno de sus mejores funcionarios, dejando en claro, por primera vez, lo importante que le resulta su acompañamiento.
En esas mismas fechas, Ana Gabriela Guevara anunció su intención de competir por la gubernatura en Sonora, y anuncia anticipadamente su renuncia a la Conade, Durazo le responde diciendo, “tengo la intención por competir en Sonora”.
Ramón Flores, coordinador del PT en ese estado, sigue los pasos de Adolfo Salazar y de Jacobo Mendoza de Morena, e inicia una vuelta por Sonora tipo carrera latinoamericana, y cada uno presenta al suyo como el mejor perfil por la candidatura ya multi mencionada, además de re estructurar los comités y posicionar los liderazgos locales.
Para esta última decena de octubre, Ramón Flores ya ha declarado en multitud de ocasiones que Ana Gabriela Guevara está firme en su aspiración, y que será candidata con o sin coalicion.

Después Morena comete una serie de pifias: primero usa al PT, al PES y al PVEM para argumentar una “una sólida y fuerte coalicion”, que ni ellos mismos reconocen como tal. Segundo organiza al vapor una asamblea para votar ¡a favor de impulsar la candidatura de Alfonso Durazo!, picándole las costillas a los detractores, que marcaron su inconformidad con un desplegado fustigando el hecho, y por último, miente al afirmar que el PVEM en Sonora ya había firmado un acuerdo de coalición con ellos.

Dos dias después, el presidente le dice a su secretario, por segunda ocasión, la conveniencia de mantenerlo a su lado: “sigo buscando reemplazo y aún espero convencerlo de que no se vaya”.

La clara petición no surte efecto, y Alfonso Durazo Montaño toma la decisión y le responde al presidente “he decidido seguir el llamado de la militancia, me voy a Sonora a buscar la candidatura a la gubernatura”, desdeñando asi el llamado del presidente a seguirle apoyando en seguridad.

Alfonso Durazo imaginó en el 2018 estas fechas como las más tersas y benignas de su carrera politica, pero llegara a Sonora en medio de disputas, detractores y reclamos, no con la candidatura bajo el brazo, sino compitiendo por ella. Llegará, además, con la carga a cuestas de haber dejado solo al presidente.
La militancia de Morena no se repone aún del golpe del 2018, que los dejó fuera de planes y proyectos politicos porque se les dio paso a otros personajes, cuando ahora tendrán que enfrentar una lista de candidaturas armada en el centro del país, y sin el consentimiento ni el aval de ninguno de ellos, y que igual los dejara fuera de toda aspiración.

Pero, fuera de eso, ¿Cuáles son los motivos del presidente, para sentirse abandonado? Son muy claros y precisos, al presidente no le parece apropiado que el enorme transatlántico que es la Secretaría de Seguridad se le regrese sin rumbo fijo, que le dejen una Guardia Nacional inoperante como está, y que por último informe le hagan llegar un reporte con un incremento significativo en la incidencia delictiva.

Pero para Alfonso, lo más importante fue la candidatura.

¿Seguirá el presidente apoyándolo? ¿Contara Durazo con el aparato de estado a su disposición, pese a haber abandonado el barco? De eso estaremos charlando más adelante.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.